viernes, 20 de febrero de 2009

¿Cómo estudiar?

Cada persona tienen una forma especial al estudiar, sin embargo conviene conocer una serie de pasos sugeridos en el proceso del estudio: lectura, subrayado, esquema y repaso.

La lectura es el primer paso a seguir para alcanzar una síntesis inicial del tema. Antes se puede ojear el texto, ver las preguntas de que consta y fijarse en los dibujos y en los gráficos. Después hacerse unas preguntas para averiguar qué se sabe del tema a tratar. Con estas preguntas se consiguen dos objetivos: relacionar los conocimientos anteriores con los nuevos y aumentar la motivación al darse cuenta de los conocimientos que faltan por aprender. A continuación leer todo el tema para conseguir una visión general o síntesis inicial de la lección. Sobre ese esquema general resultar fácil encajar cada una de las preguntas.

El subrayado es el segundo paso de las técnicas de estudio. Tomar una pregunta o párrafo, tratar de comprenderla bien y subrayar con rojo las ideas principales y con lápiz azul las ideas secundarias, los ejemplos y los datos. Se esta forma se hace un análisis comprensivo de cada pregunta distinguiendo lo fundamental de lo accesorio. Hacer lo mismo con todas las preguntas.

El esquema es el tercer paso. Después de subrayar hay que ordenar las ideas principales y clasificarlas según un criterio. Para ello se puede hacer un esquema, un cuadro sinóptico o un resumen según los deseos del estudiante y lo que se adapte mejor al tema.

El repaso es el cuarto paso de las técnicas. Repasar consiste en repetir mentalmente las ideas principales del subrayado o del esquema Este proceso hay que repetirlo varias veces, hasta recordar perfectamente el tema. Se han hecho investigaciones para averiguar el efecto del repaso: los estudiantes que no repasaban recordaban, a las dos semanas, un diez por ciento de los contenidos de la lección, mientras que los que repasaban recordaban, a las tres semanas, el ochenta por ciento del tema.

SUBRAYADO

Subrayar no es solamente poner una raya, de algún color, debajo del algunas palabras o frases. Además de esto, y principalmente, es distinguir las ideas principales de las secundarias. Con el subrayado se obliga a seleccionar las ideas básicas del tema.

Este ejercicio intelectual ya es de por sí de gran utilidad y exige un considerable esfuerzo porque obliga a la selección crítica de las ideas. Pero además facilita el estudio en ocasiones posteriores, ya que con sólo leer las palabras y frases subrayadas se tiene un conocimiento completo de toda la lección.

Tanto el subrayado como las anotaciones al margen son muy personales y cada uno lo hace según su peculiar forma de ser. Sin embargo, se pueden señalar una serie de reglas generales para hacer un buen subrayado.

  • Antes de subrayar, leer la lección entera para tener una idea general de la misma.
  • Sólo se debe subrayar en los libros propios y no es aconsejable estudiar en libros subrayados por otro estudiante porque las palabras y frases no son significativas.
  • Usar lápiz rojo (o raya doble) para subrayar las ideas principales, los datos esenciales y las definiciones.
  • Usar lápiz azul (o raya sencilla) para subrayar las ideas secundarias que deben ser recordadas y el resto de los datos (nombres, fechas, obras, etc.) y los ejemplos que demuestran la idea principal.
  • Marcar con una línea vertical en el margen cuando todo el párrafo debe ser subrayado. De esta forma se evita tener que subrayar todas las líneas.
  • Se pueden utilizar otros signos gráficos como el redondeado para resaltar una numeración o clasificación en un esquema; el recuadro, para destacar enunciados, nombres o fechas clave; el signo de interrogación, cuando se tengan indicios de que lo expresado puede ser un error; la admiración, cuando se necesite comprobar una afirmación; el punto, cuando se tenga que completar con otras lecturas, etc.No obstante, cada estudiante debe crearse su propio código de signos gráficos según sus necesidades.
  • Subrayar de tal manera que sea posible leer continuadamente todas las partes subrayadas, aunque estén en distintas líneas y que lo leído forme un pensamiento coherente.
  • Se ha de subrayar poco. Por regla general sólo del 25% al 30% de las palabras, aunque esto depende de los textos.

ESQUEMAS

Un esquema es la presentación de las ideas principales y secundarias de una lección estructuradas de un modo lógico. Esta estructuración lógica de la materia que se estudia permite captar de un solo golpe de vista todo el contenido.

Realizar esquemas tiene varias ventajas: aumenta el interés y la concentración sobre el tema mejorando al mismo tiempo la memorización; facilita la comprensión, al tener que estructurar las ideas; favorece la memorización, al utilizar la memoria visual; y sobre todo, se ahorra tiempo a la hora de memorizar el esquema y de hacer posteriores repasos ya que se va directamente a lo importante y no se necesita leer todo el tema.

Pueden seguirse estos pasos para hacer el esquema: primero leer la lección entera y subrayar siguiendo las normas conocidas; después buscar un título que sea una síntesis del contenido de la lección; dividir el tema en tres o cuatro apartados generales que recojan a su vez varias ideas principales y éstas a otras secundarias y datos significativos; poner cada idea en un apartado distinto y formularla con brevedad y precisión; es conveniente dejar márgenes a la izquierda y derecha para posibles anotaciones posteriores.

APUNTES

Aunque se esté muy atento y se tenga buena memoria, es difícil retener la estructura general de la explicación, los detalles y los ejemplos. Aún es más difícil cuando es una exposición de hechos que incluyan dibujos, figuras y fórmulas. La memoria puede retener durante un periodo corto de tiempo, pero lo importante es retener a largo plazo y para ello es esencial la grabación escrita, tomando apuntes o notas en clase.

Al tomar apuntes intervienen varios sentidos como el oído, la vista y los músculos y esto favorece el aprendizaje.

En el hecho de tomar apuntes distinguimos el escuchar y el escribir. El que toma apuntes está retrasado con respecto al profesor, ya que anota lo que acaba de decir mientras escucha lo que está diciendo. Pero escuchar y escribir no son realmente incompatibles. Se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo siempre que la una sea un ejercicio mecánico o casi automático y la otra un ejercicio intelectual. Se puede seguir el pensamiento del profesor mientras se escribe lo que ha dicho anteriormente. Es necesario el ejercicio para crear este hábito, algunas recomendaciones son :

  • Escuchar comprendiendo implica descifrar el significado de cada palabra y captar las ideas del que explica. Al tomar apuntes -igual que al subrayar- hay que descubrir las ideas principales, las secundarias y los datos. Lo subrayado es al texto escrito lo que los apuntes a la explicación.
  • Mirar atentamente al profesor y, si es posible, ponerse cerca para oírle mejor.
  • Escuchar activamente y estar interesado por lo que dice el profesor. Es conveniente estar bien sentado pero no excesivamente cómodo.
  • Al escribir, dejar un margen en la parte derecha para posteriores anotaciones. Dejar también espacios en blanco entre los distintos apartados para completar los apuntes posteriormente.
  • Prestar atención al principio de la explicación del profesor porque suele dar una idea general del tema o indicaciones para su estudio. Otras veces da más importancia a unas partes que a otras mediante frases, gestos y tono de voz.
  • Al final de la clase, completar los apuntes. Puede quedar una frase sin terminar, una palabra clave suelta o un ejemplo aislado. Quizás al cabo de unas semanas ya no se entiendan esas palabras sueltas o no se sepan completar las frases.

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